domingo, 31 de enero de 2010
UN DIA DE ABRIL
Un día 30 de abril de hace ya algunos añitos, bastantes dirían algunos.
Como todos los mexicanos sabemos ese día se celebra el día del niño y por ello yo estaba feliz, en esos años en mi primaria se acostumbraba a elegir con anterioridad una reina, para que justo el día de el niño se hiciera un paseo por las principales calles de mi pueblo ( en ese entonces) el cual concluía en la primaria y acto seguido se procedía a coronar a la reina, después los padres de la reina ofrecían una comida en su casa para todo el alumnado y la gran mayoría asistíamos muy gustosos, como todos comprenderán ese día era muy especial para nosotros y nuestras madres procuraban mandarnos muy monos (lindos bellos), ese día mi madre hizo algo que nunca había hecho, me colgó un hermoso par de aretes de oro muy finos, claro con su debida advertencia que debía cuidarlos muy bien, yo no podía negarme a llevarlos, si quería, pero no debía, me marche de casa con cierta preocupación, pensando que si perdía los aretes me darían la paliza de mi vida. La reina era mi mejor amiga, eramos del mismo salón, por lo tanto conocía su casa bien, llego el momento de la hora de comida, nos dispusimos a saborear ese rico mole, o lo que haya sido porque a estas alturas eso no esta registrado en mi memoria, después de que terminamos de comer vino lo complicado para mi, había que jugar, pero como y si perdía los aretes???, no tuve que pensar mucho y de repente se me vino a la mente que podía quitarmelos y guardarlos, o mas bien enterrarlos en una maceta que estaba al fondo de jardín y eso hice sin que nadie se diera cuenta, volví al juego y estaba de lo mas divertida, pero era tarde y debía volver a casa y me fui, llegue muy feliz pero al entrar lo primero que me dijo mi madre -y los aretes? Los había olvidado en la maceta, salí corriendo y me fui a la casa de mi amiga muy angustiada, pensando que quizás no los encontraría, pero no, ahí estaban gracia a Dios, volví con ellos a casa y mi madre ya no dijo nada, todo termino en un final feliz
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2 comentarios:
Fiuuuu!!! salvada, imagina si los hubieras perdido.
Saludos.
Malquerida: Aunque ha pasado mucho tiempo todavia no olvido ese terror que me causo, la responsabilidad de cuidar unos artes que ni siquiera habia pedido y mucho menos deseaba usar.
Gracias eres mi seguidora numero 1
un abrazo
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