Tengo dos hijas, siempre hago todo lo que esta a mi alcance o lo que mi razón me manda, por hacerles saber y entender que son personas inteligentes, únicas, bellas, claro sin caer en el narcisismo y es que realmente quiero que sean personas seguras de si mismas, ( entre otras cosas),porque uno de mis defectos, con el que siempre estoy luchando es que aveces me siento insegura de mi persona y no porque me considere una persona inculta, ni poco atractiva, si no todo lo contrario, soy una mujer preparada, culta, atractiva, pero aveces los malos momentos que me hicieron pasar en mi infancia, son como demonios que reclaman su lugar, cuando era niña a mis escasos casi 6 años tenia un tío con el que vivíamos que era un dictador el desgraciado, siempre estaba buscando como jodernos la vida a mis hermanos y a mi; por ejemplo: cuando empezaba a leer y escribir, el siempre me estaba interrogando para ver que tanto sabia, juro que nunca era para enseñarme, porque si de eso se tratara otra cosa hubiera sido, su sola presencia me daba terror, imagínese tenerlo como crítico, entonces cuando el me empezaba a preguntar, como decía en tal o cual parte del libro yo simplemente me bloqueaba y no podía contestarle como el quería, entonces el me llenaba de insultos, siempre me decía que era una burra y eso era poco, me terminaba pegando con un cinto y no conforme con todo esto, había hecho un par de orejas de burro ( de cartón), que me hacia poner e inmediatamente me mandaba a la tienda a comprar imagínese como me sentía, afortunadamente no recuerdo la expresión o comentario alguno de las personas al verme con tremendas orejas de burro. es algo que nunca he olvidado, se preguntaran ustedes, y esta niña no tenias madre o padre que la defendiera? . Les diré mis padres estaban divorciados, mi madre y nosotros (sus hijos) vivíamos con ese tío, (hermano de mi madre) En ese tiempo ser una mujer divorciada eras así como señalada, no era algo común y por lo tanto no eras bien visto a los ojos de nadie, entonces mi madre se sentía entre agradecida y obligada, agradecida, por que su hermano practicamente estaba cargando con los gastos de sus hijos y de ella misma y obligada porque sentía que debería ser así, aceptar el trato que nos daba.
Vivir en casa de mi tío no era gratis mi madre hacia todas las labores domésticas a cambio de tener un techo y comida, sin ningún pago.
Afortunadamente fueron 9 años los que soporto mi madre, pero que años , los más tristes y los de mi infancia, un día se armó de valor o se canso de esa vida y tomo las riendas, decidió que ella sola podía salir adelante con sus hijos y mira que lo hizo y muy bien, mi madre en ese tiempo tenía tan solo 27 años, ahora que lo pienso era muy joven.
Madre te amo.
Siempre me impongo y logro sacudirme esos demonios que me hacen tambalear.

5 comentarios:
De esos tíos hay que sacudirse lo más rápido posible antes de que dejen huella en nosotros.
Un abrazo.
hola por aqui ando!!
Malquerida, afortunadamente no mantengo ya ninguna relación con mi tio y aunque raramente coincidimos en reuniones familiares (bodas muy escasas, por cierto) Su presencia me sigue imponiendo, no me gusta cruzar palabra con el lo evito, no lo odio, pero no le guardo ningun aprecio ahhhhh ya parece un post...
disculpa
un abrazo
Princesa, gracias por pasar y por quedarte. prometo postear por la noche, he andado con mucho trabajo
un abrazo
Pues la postura q tienes frente a esos demonios del pasado es lo que cuenta. Esas niñas tienen una gran mamá, sé que con tu apoyo serán mujeres de mucho bien.
saluos!
(tiempo q no venía, no? ... pero hace mucho q tú tampoco estás por aqui... vueeeelveeee =)
Gracias por recordarme, que puedo decir de mis hijas yo como madre? QUE LAS AMO Y SON LAS MEJORES.
tienes toda la razón he tenido abandonado este blog, pero prometo firmemente hecharlo andar
Un abrazo
Publicar un comentario